viernes, 26 de febrero de 2016

To be continued.



El cielo sonríe, hacía mucho que las nubes no pasaban a verle y las echaba de menos.
El cielo sonríe, siente el viento ondeando en su interior, como si puediese volver a respirar, como si las nubes estuviesen llenas de aire fresco. Las pequeñas gotas que traen consigo se le van pegando en su cuerpo, como si formasen parte de él, creando un figura casi perfecta que no tardará en desmoronarse.

Yo también las echaba de menos, pero no estos nubarrones grises que parecen agruparse unos sobre otros intentando demostrar quién es peor. Uniéndose entre ellos para crear un monstruo perfecto que venza a su viejo amigo. Todo se ha vuelto gris. Todo está oscuro. En cualquier momento puede estallar la tormenta. No estoy preparada. Al menos el cielo es feliz.

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