sábado, 21 de febrero de 2015

Odio el cola-cao.

Si me preguntas si me gusta el chocolate te voy a decir que lo odio, a no ser que sea el de Oreo, joder, ese está muy rico, aunque no puedo comer más de un cuadradito porque me empalaga mucho y me tengo que lavar los dientes a los dos minutos porque me da asco.
Lo dicho, odio el chocolate y cualquier cosa que sepa a chocolate, sobre todo el cola-cao. Me da asco solo de pensar en leche con cola-cao.
En realidad nunca me he parado a pensar en por qué ese asco al chocolate y me acabo de dar cuenta. Solo como chocolate o bebo cola-cao cuando me pasa algo. Si estoy mal y no puedo dormir, un cola-cao hirviendo y a intentar dormir. Siempre que estoy mal tomo cola-cao por la noche, siempre. No hay día que falle. Supongo que por eso odio tanto el chocolate y el cola-cao cuando estoy bien porque me hacen pensar que estoy mal.
Mira que he escrito cosas sin sentido en este blog, pero creo que esta se lleva la palma. Y todo porque me acabo de tomar un cola-cao. Qué cosas se le vienen a una a la cabeza. Y si al leer esto estás pensando "Ah, eso es que estás mal, ¿no?" creo que te has quedado calvo, has pensado mucho seguro. Mira a ver, acaricia tu cabeza por si acaso. Sí, tengo el día borde, cosas que pasan.

1 comentario:

  1. Bueno, si lo tomas, aunque sea cuando estás mal, no lo odias ;)
    Un besazo

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