viernes, 13 de febrero de 2015

It's a metaphor.

Una niña descalza corre en tierra de nadie. Cada pisada levanta una nube de polvo a su alrededor, haciéndola cada vez mayor. Huye. Huye de un campo de batalla en pleno éxtasis. Disparos. Gritos. Aciertos y balas perdidas. Ella sigue corriendo.  
Ya no sabe si realmente el objetivo es ella o lo es el bando contrario. Alguna bala perdida intenta rozarla sin lograrlo. Cualquiera pensaría - demasiado pronto - que se trata de suerte. Justo, en ese momento, una bala la alcanza y la hace caer de bruces.
Se pone en pie sin dudarlo, su instinto de supervivencia le grita que huya de allí, a los árboles que ve a lo lejos. Corre. Cojeando intentando salir de aquella masacre, pero la alcanza otra bala, esta vez en el abdomen.
Duele. Grita. Se encoje. Cree que todo empieza a superarla pero es demasiado pronto para rendirse. Apretando la herida se pone en marcha, esta vez más lentamente, lo que no impedirá que otra bala la alcance poco después, esta vez en la otra pierna.
Cae.  Acaba de tocar fondo. Solloza. Sabe que los árboles están muy lejos y que poco tardará otra bala en alcanzarla, si no se desangra antes, no sabe cuanta sangre ha perdido, pero está segura de que no es poca. Está tirada en el suelo. Sola. Llorando desconsolada. En mitad de una batalla a la que no sabe como ha llegado. Morirá sin nadie a su lado. Sufriendo.

-O eso es lo que cree-.

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