martes, 20 de enero de 2015

Mi princesa.

Aunque no lo parezca soy la mayor fan de los pequeños detalles. Una sonrisa, una llamada, un qué tal estás o un te quiero dichos en el momento adecuado pueden significarlo todo.
Sé que lo vas a leer y que te vas a dar por aludida por eso no sé como escribirlo para que no pienses mal o dejes de leer a la mitad, así que prométeme que si empiezas a leerlo lo leerás hasta el final.
No sé cómo empezar, es algo que llevo un rato dando vueltas y no sé cómo hacerlo, pero siempre digo que se empieza por el principio así que voy a aplicarme el cuento.
Han pasado cinco meses - lo he contado tropecientas veces porque no me parecen cinco meses, parece muchísimo más tiempo, pero igual soy yo que estoy loca, bueno sigo - desde que empezamos a hablar y parece que te conozco de toda la vida. Obviamente hay cosas que no, pero no sé, es como si estuvieses ahí desde siempre, es una sensación extraña. Llevamos cinco meses hablando todos los días, te he conocido cada vez más y no sé, es como si tu vida formase parte de la mía, no puedo vivir sin saber si estás bien, es raro de cojones pero eres como una hermana pequeña a la que no quieres que le pase nunca nada y a la que quieres proteger a capa y espada. Eres mi pequeña.
Yo sé lo importante que tú eras para mí, aunque quizá sea muy rara en algunos momentos creo que te he demostrado casi todos los días - si no lo he hecho todos - lo mucho que me importas. Pero yo no sabía  hasta qué punto era importante para ti, soy una persona que se fía muy poco de las palabras, hago caso, pero no les doy mucha importancia, y por mucho que me habías dicho que yo era importante y aunque alguna vez me había sentido así no había hecho mucho caso. Qué palabra tan poderosa "importante". No me voy a poner a divagar porque me tiraría horas escribiendo cosas sobre esa palabra así que sigamos.
Tú me habías dicho que yo era importante para ti, pero no sabía hasta qué punto. Pero hoy me he sentido realmente importante. Puede sonar absurdo, pero cuando he visto que me has despertado de la siesta me he sentido la persona más no sé, iba a decir feliz pero no es feliz, no sé describirlo ha sido una sensación rara. No sé, explicarlo, ha sido una mezcla de pensamientos random pero todos buenos. Ha sido algo así como una sensación de que por fin te habías dado cuenta de que podías contar conmigo en cualquier momento, no sé, explicarlo. Y luego cuando me has leído lo que habías puesto me he dado cuenta de que realmente era importante y joder, - hacía mucho que no ponía palabrotas, me estaba quedando muy cursi y eso no va conmigo (en realidad sí, pero shhhh, es un secreto) - me he sentido importante, pero no por lo que has dicho de mí, no ha sido por eso, me he sentido importante por lo que has dicho que consigo: que te hago sentir importante, que te he ayudado... Es lo que siempre he querido, y ver que lo consigo, no sé, me siento como una madre orgullosa de su hija cuando da sus primeros pasitos agarrada a la pared tambaleándose, con miedo a caerse de culo y haciéndolo una y otra vez. Es raro. No sé, nunca me había pasado nada así. 
Y para seguir quiero decirte que te prometo que no me voy a ir a ningún lado mi única condición es que no me apartes. (Sí, he puesto para seguir porque no quería poner terminar con una promesa de que no me iba de tu lado, era un tanto contradictorio.)
Que te quiero mucho pequeña, no lo olvides.



1 comentario:

  1. Me meto por aqui aunque no va conmigo... Pero es que es tan bonito tener una amistad así...
    No la perdais nunca!

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