viernes, 5 de diciembre de 2014

Cartas a una princesa de cristal.

Hace tiempo un amigo le enviaba cartas a una princesa de cristal que ya no está. Desapareció, pero el tiempo ha hecho que esta antigua princesa de cristal se encuentre con otra. Así que princesa, aquí viene una de las muchas cartas que pienso escribirte:

Querida princesa de cristal,
Piensas que eres de cristal, que te puedes romper fácilmente o que ya estás rota y que con los bordes afilados puedes hacer daño a la gente de tu alrededor. Supongo que todas las princesas de cristal pasan por eso, y por eso no dejan que nadie se les acerque, hasta que lo hacen y entonces todo cambia.
Esas puntas afiladas parecen contraerse, lo malo parece menos malo, y te empiezas a preguntar si es verdad que al final del túnel sí que hay algo bueno como dicen y que no es solo una ilusión de unos cuantos. Porque estás convencida de que las puntas afiladas de tu alrededor eran reales, pero ¿y si te digo que las imaginaste? ¿Y si te digo que todo era una ilusión para mantenerte a salvo a ti misma? ¿Y si te digo que lo que pasaba no es que no quisieses hacer daño a los demás? ¿Y si te digo que a la que no quería que dañasen de nuevo era a ti? Todo esto parece muy obvio, quizá para ti es obvio ahora mismo mientras lees estas líneas - si lo haces - pero hay para algunas que no lo es. Hay a muchas a las que les cuesta darse cuenta de esto y cuando lo hacen, cuando se dan cuenta de que son ellas las que no quieren ser dañadas, dejan, aunque a hurtadillas, casi sin hacer ruido, entrar a unas pocas personas para que la ayuden a reconstruirse desde dentro.

2 comentarios:

  1. Y te aseguro que esas princesas de cristal lo agraden y mucho que traspasen sus murallas y las saquen del infierno que se han construido ellas solas <3

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