sábado, 11 de octubre de 2014

Supongo que es hora de decir adiós.

Me muero por hablar contigo, pero no es el momento adecuado y dudo que lo vuelva a ser algún día. Hace tiempo que perdimos nuestro momento, fue en un abrir y cerrar de ojos, yo casi ni me di cuenta cuando el tic del reloj nos condenó. Supongo que tú tampoco y ahora intentamos mantenernos de recuerdos.
Siempre esperé que de un carboncillo y un palito volviesen a salir unas increíbles llamas, pero lamentablemente no estamos en un cuento y todo sigue apagándose.
Dicen que el tiempo es el que condena, pero lo hacen las personas. Se condenan a sí mismas sin quererlo, unas a recordar y esperar y otras a fingir que se acuerdan de estas primeras. Yo estoy en el grupo de las que esperan y recuerdan y no es nada fácil pero aprendes a seguir adelante con un trozo de corazón hecho cenizas.


1 comentario:

  1. Me ha encantado. Muchas veces es duro, pero no queda más remedio que dejar atrás a esas personas.

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