sábado, 1 de junio de 2013

Recuerdos robados.

Llevaba mucho tiempo perdida. Aquella noche el alcohol se apiadó de mi cuerpo, lo inundó pero mi cabeza seguía en ti. Escribía te quieros con rabia, te quería sacar de mi cabeza pero por más que lo intentaba no podía. Odiaba el hecho de seguir pensando en ti día tras día, hora tras hora pero no podía hacer nada para evitarlo. Tus palabras venían a mí una y otra vez como aquella estúpida película que tanto nombramos. Una película de amor que termina en desastre qué irónico. A medida que la noche avanzaba lo hacía el alcohol que se encontraba dentro de mí, lo único que me daba fuerzas era pensar que tú todavía me querías de la misma forma que te quiero yo a ti. Me odiaba. Odiaba estar allí parada pensando en ti sin poder hacer nada para evitarlo, y por mucho que quisiese pasar página me negaba a ser infiel a un novio que no tenía.


1 comentario:

  1. Una desgracia querer a alguien que no te quiere, que ha formado parte de tu pasado y ya, sencillamente, no está.
    Pero habría que empezar asumiendo que no está, que ya se terminó, que te dejó buenos recuerdos aunque ahora ya no forme parte de tu presente.
    Claro, que eso no es fácil.
    Me ha gustad leerlo aunque me ha dado lástima...

    Un abrazo,
    Lady Blown.

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