domingo, 21 de abril de 2013

Nada es para siempre

En las tardes de otoño cuando oscurece
las hojas se caen como lágrimas
y en los parques vacíos
el último abrazo, te dije, dama,
que no era para siempre, lo nuestro se ha acabado.

Recuerdo cuando 
nos emborrachamos en las fiestas
nos quisimos debajo de las estrellas
y en los parques vacíos
el último abrazo, te dije, dama,
que no era para siempre, lo nuestro se ha acabado.

En las tardes de otoño, cuando oscurece
las hojas se caen como lágrimas
Ya es tarde reconoce, chica, 
que no es fácil  decir adiós
bésame con los ojos cerrados. 

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