martes, 26 de febrero de 2013

215.

Cierra los ojos. Escucha.
¿Recuerdas la niña que se pasaba horas y horas riendo en clase? ¿La recuerdas? ¿Hace cuanto que no sonríe? ¿Te has fijado en que ya no sonríe tanto como antes? Estoy segura de que no lo has hecho.
Solo quería decirte que las palabras hacen daño y si esas palabras se repiten día tras día, acaban doliendo más, porque quizá no sea la primera vez que las haya oído y seguramente que la última tampoco. Veo como aparta la mirada y agacha la cabeza cada vez que la dices algo, se muerde la lengua y se dice a sí misma "no llores, aquí no, no merece la pena", respira tres veces y vuelve a sonreír como si no hubiese pasado absolutamente nada. Es entonces cuando te oye insultándola con la persona que tienes al lado y ve como esa persona a la que consideraba "amiga" se ríe de lo que ha dicho. Ella vuelve a hundir su cabeza entre los brazos y se vuelve a decir a sí misma "no llores, no merece la pena".
Ve que su autoestima cada vez disminuye más, cada vez se siente más pequeña, incluso su sonrisa se niega a salir de entre sus labios y todo por culpa de dos personas, si se las puede llamar así, que deciden meterse con ella por que les da la gana...

1 comentario:

  1. Has conseguido emocionarme con tus palabras, poca gente consigue saber cómo se siente uno en esas circunstancias y tú, lo has logrado, malditos malos recuerdos ¬¬.

    En fin, has ganado una nueva seguidora.

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