jueves, 6 de diciembre de 2012

174.

Corrió a través del bosque escondiéndose de todo el mundo, no quería que nadie la viese llorar ni la viese mal, se sentó detrás de un gran árbol y se puso a pensar en todo lo que había pasado, solo quería estar sola, sin nadie que la molestase a lo lejos oía como gritaban su nombre, pero sin hacer caso siguió allí encogida garabateando cosas en la tierra y borrándolas con ansia al descubrir que seguía escribiendo aquel maldito nombre. Intentó dejar la mente en blanco pero aquello era imposible, lo que para ella había sido un sueño echo realidad para él solo había sido una más de tantas. Las voces cada vez se oían más cerca y para su sorpresa ahí estaba él, el gilipollas que la había roto el corazón.
-¿Qué haces aquí? ¿No has tenido suficiente?
-Lo que te dije...
-Si, ya me ha quedado claro...
-Lo siento, no lo dije de verdad, estaba enfadado y lo pagué contigo.
-Siento yo haberme fiado de ti.
Se levantó y se fue sin volver a mirarle a la cara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario