sábado, 6 de octubre de 2012

137.

Estaban tumbadas en la hierba, miraban el cielo, las formas de las nubes, cada una decía una cosa diferente y es que Valentina y Alice no podían ser más diferentes, eran polos opuestos, la cara contraria de una moneda, pocas veces llegaban a ponerse de acuerdo en algo pero quizá tener otro punto de vista en el que apoyarse era lo que las hacía tan amigas, y aunque suene extraño nunca se enfadaban.
-Que no es un dinosaurio pesada -dijo Alice.
-¿Y qué se supone que es?-dije yo.
-Una nube Valentina, una nube.-añadió Alice con desdén. 
-¿Tú la imaginación mal no?
-Una cosa es tener imaginación y otra muy diferente ver dinosaurios en las nubes.
-¿Dejamos de discutir? Ya sabes que nunca llegamos a un acuerdo.
-Anda mira - dijo señalando a una nube Alice- es un lazo.
-¿Me estás diciendo que ves una mierda de lazo y no ves un dinosaurio? Tú y tu manía por la mierda de los lazos - dije algo enfadada- 
-Anda no te enfades que no era más que una broma, idiota - sonrió y se puso encima de mi.
-Que me espachurras - dije intentando quitármela de encima.
-Eso intento-sonrió, se levantó y echo a correr.
-¿A dónde vas?- grité para que me oyese ya que se había alejado varios metros de mi.
-Ven -dijo agachándose varios metros más allá. 
Valentina llegó hasta ella, se agachó a su lado y vio dos preciosos dientes de león.
-¿Siempre? -preguntó Alice.
-Siempre- respondí.
Y segundos después ambas había soplado el diente de león y estaban abrazadas dejando que las rodeasen los pequeños angelitos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario