viernes, 21 de septiembre de 2012

122.

Hay momentos en los que necesitas que alguien te escuche, sentir que hay alguien dispuesto a ayudarte, pero muchas veces te encuentras con que cuando necesitas a alguien no está. En ese momento te das cuenta que tu habitación es el único sitio en que quieres estar, como si las paredes de ésta te envolviesen y no te dejasen salir de allí, te sientes a gusto, sientes que ahí dentro todo es más fácil y que aunque nadie pueda verte, oírte o saber como estás muchas veces las paredes son las que mejor escuchan. Si te pones a pensarlo si las paredes pudiesen hablan podrían contar miles de historias, millones, sucedidas a diferentes personas en diferentes momentos pero no pueden hablar y en parte ese es el problema o la ventaja depende como se mire pero las paredes que te rodean siempre están ahí para oírte aunque suene extraño.

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