domingo, 18 de septiembre de 2011

41.

Adió, cuando leí esa palabra las lágrimas inundaron mis ojos. ¿Adiós? respondí, me contestó que si, que llegado el momento lo entendería todo, que pasase lo que pasase siempre sería su hermanita y que me quería.
No puede ser un adiós, me niego a que lo sea, simplemente es un hasta luego, un hasta siempre, mejor dicho. No puedo decirle adiós, más bien, no quiero.
Hace un año que le conozco, no es tanto, si te paras a pensarlo son solo doce meses, 365 días... Bueno en realidad es algo más, pero por ahí anda.
Es una de las mejores personas que pueden existir, jamás olvidaré como llegaba a emparanoiarme y las tonterías que he llegado a decir por aburrimiento y para hacerte reír.
Sabes, no puedo evitar acordarme de grandes momentos junto a ti, durante meses la palabra incesto fue como una amiga, una excusa por la que echarnos unas risas y divertirnos.
Hace mucho escribí una cosa, no sé si llegaste a leerla, pero me gusta así que la pongo.
"26 de Agosto, bonito día para hacer los años, que sepas que siempre me acordaré de tu cumpleaños, ese día mira las estrellas, por ahí, en algún lado, las estaré mirando y felicitándote el cumpleaños..."
Como bien he dicho siempre te voy a recordar, siempre.
Y haré lo que me has pedido.
Te quiero mucho no lo olvides. Siempre serás mi único hermanito, se me hace duro escribir esto, pero ya te echo de menos, nada será igual sin ti. 
SIEMPRE


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